Conmoración de los 30 años del martirio de nuestros hermanos de Atlas

El día 8 de mayo hemos conmemorado, junto a toda la Orden, el aniversario número 30 del martirio de nuestros hermanos de Tibhirine.

En este día la liturgia estuvo centrada en la celebración de la entrega de nuestros hermanos, poniendo especial énfasis en su testimonio de amor y perdón y de vida entregada libre y comunitariamente.

 

Rezamos la hora de nona en el Parque Atlas de nuestro monasterio, dedicado a ellos en el año 1996, en su martirio.

La lectura del testamento espiritual del Padre Christian de Chergé, y las crónicas y documentos de la Orden sobre su martirio nos han inducido a una gratitud y nos han invitado a asociarnos como comunidad en el día a día a su testimonio de amor, perdón y libertad.

Compartimos un fragmento del testamento del Padre Christian 

´´por fin será liberada mi más punzante curiosidad. Entonces podré, si Dios así lo quiere, hundir mi mirada en la del Padre para contemplar con El a Sus hijos del Islam tal como El los ve, enteramente iluminados por la gloria de Cristo, frutos de Su Pasión, inundados por el Don del Espíritu, cuyo gozo secreto será siempre, el de establecer la comunión y restablecer la semejanza, jugando con las diferencias.´´

´´Por esta vida perdida, totalmente mía y totalmente de ellos, doy gracias a Dios que parece haberla querido enteramente para este GOZO, contra y a pesar de todo. En este GRACIAS en el que está todo dicho, de ahora en más, sobre mi vida, yo os incluyo, por supuesto, amigos de ayer y de hoy, y a vosotros, amigos de aquí, junto a mi madre y mi padre, mis hermanas y hermanos y los suyos, ¡el céntuplo concedido, como fue prometido!´´

Y a ti también, amigo del último instante, que no habrás sabido lo que hacías. Sí, para ti también quiero este GRACIAS, y este «A-DIOS» en cuyo rostro te contemplo. Y que nos sea concedido rencontrarnos como ladrones felices en el paraíso, si así lo quiere Dios, Padre nuestro, tuyo y mío.

¡AMEN! IM JALLAH!

Argelia, 1 de diciembre de 1993
Tibhirine, 1 de enero de 1994

Que el testimonio de nuestro hermanos sea luz para toda la Iglesia y nos conceda la fuerza que viene de Dios para perdonar y alcanzar la paz.

 

Compartir con:

Facebook
Twitter
Pinterest